DENOMINACION DE ORIGEN - PLA I LLEVANT-MALLORCA

  • Uno de los cosecheros sobre el que recae en mayor medida la paternidad de la favorable evolución cualitativa de los vinos elaborados en Mallorca es Miquel Oliver, propietario de las bodegas de Son Caló de Petra. La familia Oliver se configura como una de las sagas que, a base de grandes dosis de tesón y profesionalidad, ha logrado situarse en un lugar destacado del podio de la vitivinicultura de la isla.

  • Miquel Oliver dirige una empresa fundada en 1912 por su abuelo Melchor Oliver, a la que ha sabido dotar de un nombre sinónimo de prestigio gracias al éxito obtenido en la elaboración de caldos de alta calidad: Mont Ferrutx, Ses Ferritges, Celler Son Caló Blanc de Blancs, Celler Son Caló Rosat, Gran Muscat Miquel Oliver, Aia, Celler Son Caló Negre Jove, Muscat Miquel Oliver, Gran Chardonnay Miquel Oliver, Petit Chardonnay Miquel Oliver...

  • El relevo de Miquel Oliver y, por tanto, la continuidad de la família Oliver al frente de la bodega, está asegurada, ya que tanto su hija Pilar como su yerno Jaume, participan ya en el proceso productivo, trabajo que desarrollan con mucho entusiasmo e interés, gracias a los consejos y estímulos de Miquel.

  • Para la elaboración de sus vinos cuentan con 10 hectáreas de viñedos propios situados en "Ses Ferritges"-Petra; y complementan su producción mediante la compra de uva a viticultores de zona de la Denominación de Origen del "Pla i Llevant-Mallorca". Su afán innovador les ha llevado a ensayar con numerosas variedades tanto autóctonas como foráneas: Prensal, Macabeo, Tempranillo, Callet, Fogoneu, Manto Negro, Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot, Moscatel de Frontignan, Moscatel de Alejandría, Chardonnay...Todas ellas se benefician del inmejorable microclima de la zona.

  • La familia cuenta con 450 barricas de roble americano y francés ubicadas en dos bodegas: una de ellas semi-subterránea construida en el año 1868 flanqueada por gruesas columnas que sostienen recias bóvedas. La segunda, construida más recientemente, es totalmente subterránea.

  • Alentada por el éxito obtenido hasta la fecha con los vinos de su tierra, la família Oliver encara el futuro llena de optimismo. Amante de la innovación, sus planes son crecer en calidad más que en cantidad y seguir fieles a su lema empresarial: "Hacemos de nuestro trabajo nuestra pasión".